Desde el siglo VI aC, tras la caída de Tiro, Cartago se convirtió en la principal ciudad fenicia. Este período estará marcado por una alianza con los etruscos y una expansión de la ciudad fenicia en el Mediterráneo occidental.

A partir de la caída de Tiro, Cartago toma la medida de su nuevo papel, el de líder del mundo fenicio. El primer destaque será su alianza con los etruscos. Esta alianza está respaldada por varias pistas arqueológicas. En primer lugar, están los listones de Pyrgi. Estas hojitas se encontraron en suelo italiano con textos fenicios y etruscos. Datados alrededor del año 500 a. C., dan testimonio de un templo erigido en honor de Astarte, una deidad fenicia, por el rey etrusco Thefarie Velianas, rey de Caeré, cerca de Roma. Además, las excavaciones de Cartago también arrojaron una inscripción en etrusco destinada a presentar a un individuo, posiblemente un comerciante púnico. Esta inscripción, que fue encontrada en la llamada colina de Santa Mónica, pudo haber sido escrita en la ciudad etrusca de Vulci. Estos elementos se suman a numerosas cerámicas bucchero, típicas del mundo etrusco, que confirman vínculos comerciales tempranos, desde el siglo VII a.C. y al menos hasta principios del siglo V a.C.

El espacio fenicio-púnico

Tras la caída de Tyr, Cartago firmó una alianza con los etruscos, pero su territorio quedó muy fragmentado. De hecho, es básicamente una confederación de colonias tirias que, después de la caída de la ciudad colonizadora, se reagruparán detrás de la más poderosa de ellas, Cartago. Sabemos que a Cartago se le dio en ese momento la responsabilidad de garantizar la seguridad colectiva y la política exterior del mundo fenicio. No obstante, queda una duda sobre el hecho de que también fue la encargada de velar por la política comercial del mundo fenicio. De hecho, los diferentes componentes del espacio púnico parecen haber tenido una gran autonomía, particularmente en términos de política comercial. Las posesiones africanas de Cartago, por ejemplo, habrían sufrido especialmente la explotación de su trabajo con fines agrícolas por parte de Cartago, y esto habría llevado a revueltas brutales, prueba de que el control de Cartago sobre el mundo fenicio no era total. De todos modos, y aunque su territorio parezca frágil y dividido, Cartago comenzará a extender su control sobre el Mediterráneo Occidental.

La llegada de los colonos griegos

Debido a su alianza con los etruscos, los cartagineses pudieron expandirse principalmente en el Mediterráneo occidental. Comenzaron a establecer colonias en Sicilia, África, Cerdeña y España. Estas expansiones les permitieron practicar un lucrativo comercio a lo largo de las costas. Pero el surgimiento de los colonos griegos que habían comenzado a establecerse ya en el año 750 a. C. comenzó a alterar el statu quo que se había establecido entre fenicios y etruscos. Un fenómeno que se amplificó con la toma de la ciudad madre de los foceanos, Focea, por parte de los persas en el 546 a. C. En efecto, las migraciones de las poblaciones foceanas hacia sus colonias transformaron a estas últimas en importantes centros comerciales. Además, los griegos comenzaron a expandir su influencia en España, un país donde los cartagineses habían establecido grandes colonias. Además, para empeorar las cosas, los foceanos se entregaron a la piratería. Todas estas acciones no podían dejar sin reacciones a la alianza púnico-etrusca…

Fuentes:


Fuentes del texto:

– wikipedia
– www.cosmovisions.com

Fotografía:

Pyrgi Lamela

Fuente de la fotografía:

www.maquetland.com