Mictlán: Cehuelóyan, Pancuetlacalóyan y Temiminalóyan


Después de sobrevivir a los tres primeros niveles del Mictlán, el difunto deberá continuar su camino cruzando primero el lugar del viento de obsidiana llamado Cehuelóyan luego el lugar donde la gente da vueltas como banderas llamado Pancuetlacalóyan y finalmente el lugar donde la gente es acribillada de flechas que se llaman Temiminalóyan. Creo que ya puedes imaginar que su viaje no será fácil otra vez…

Cehuelóyan: El Lugar del Viento de Obsidiana



En el códice, este nivel está representado por tres estandartes que se asemejan a las banderas que llevan los individuos destinados al sacrificio. En esta segunda parte del gran desierto de Itzehecáyan y al pie del último cerro de los ocho cerros de Cehuelóyan, el nivel anterior, comenzaba un extenso páramo alto compuesto por ocho páramos. Un páramo es un biotopo neotropical de gran altitud que se encuentra particularmente en la Cordillera de los Andes y que se ubica entre el límite de los bosques y las nieves eternas. En estos ocho páramos ya no existía la gravedad. En consecuencia, era muy difícil avanzar hasta allí y los muertos quedaban a merced de los vientos que los azotaban como banderas hasta que finalmente pudieron salir del llano. Pero algunos nunca lo lograron y las ráfagas los empujaron continuamente hacia atrás. Al igual que el Cehuelóyan, el Pancuetlacalóyan pertenecía a Mictlampehécatl, el dios del viento del norte.

Pancuetlacalóyan: El lugar donde la gente se da la vuelta como banderas


En el códice, este nivel está representado por un dibujo que representa los meandros del viento en los que se clavan pedernales. Este espacio se llama el gran desierto de Itzehecayan, por lo que el siguiente nivel pertenece a Mictlampehécatl, el dios del viento frío que viene del norte. Los aztecas decían que era desde este espacio que este dios traía el invierno a la tierra. El Cehuelóyan estaba formado por una vasta área helada que incluía ocho cerros escarpados y de bordes afilados donde la nieve caía constantemente. Además de los mordiscos por el frío, allí soplaba un viento helado muy fuerte que levantaba las afiladas rocas hiriendo y acuchillando a los difuntos. Durante esta etapa, el difunto debía abandonar todos sus bienes materiales, su ropa, sus joyas y todas las cosas de valor.

Temiminalóyan: El lugar donde la gente es acribillada a flechazos


En el códice, el Temiminalóyan está representado por un hombre recostado herido por tres flechas. Según las versiones, esta región es un largo camino o un bosque durante el cual el difunto sufría el asalto de flechas o puntas afiladas. El riesgo para los muertos es quedar completamente desangrados y, en este caso, no poder salir de esta región. Respecto a este lugar, existen varias historias según las distintas versiones. En el que es un camino, son manos invisibles las que disparan flechas al difunto mientras que en la versión donde es un bosque, las flechas salen de la nada girando a ciegas. Es el dominio del dios Temimitecuhtli cuyo nombre significa señor de los círculos. Tenemos muy poca información sobre este dios, pero los círculos pueden haber llevado a una noción de infinito.